El primer sacerdote en Joseon


Una Iglesia sin sacerdote, un anhelo profundo

La Iglesia católica en Joseon nació como una comunidad de fe que acogió el Evangelio sin la presencia de misioneros. Los fieles guiaban la comunidad y conservaban la fe por sí mismos, pero comprendieron que, sin sacerdote, no podían celebrar la misa ni vivir plenamente la vida sacramental de la Iglesia. Su anhelo por un sacerdote se hizo cada vez más profundo, y comenzaron los esfuerzos para traer uno a Joseon.


Después de la persecución de Sinhae surgieron nuevos líderes

Tras la persecución de Sinhae (incidente de Jinsan) de 1791, en la que Yun Ji-chung (Pablo) y Kwon Sang-yeon (Jacobo) fueron ejecutados por negarse a realizar los ritos ancestrales, la Iglesia afrontó una grave crisis. Como parte de la nobleza (yangban) abandonó la comunidad, la Iglesia experimentó una transformación. El liderazgo pasó gradualmente a miembros del estrato jungin, un grupo de posición social intermedia en la sociedad de Joseon, y nuevos dirigentes, entre ellos Choe In-gil (Matías), Ji Hwang (Sabas) y Choe Chang-hyeon (Juan), sostuvieron con firmeza la comunidad a pesar de la persecución.


Arriesgar la vida para llevar un sacerdote a Joseon

La persecución había interrumpido temporalmente la misión de llevar un sacerdote a Joseon, pero ya no podía seguir aplazándose. Los nuevos dirigentes volvieron a tomar la iniciativa. Los enviados de la Iglesia de Joseon, entre ellos Yun Yu-il (Pablo) y Ji Hwang, viajaron repetidas veces a Pekín para explicar la difícil situación de la Iglesia y solicitar el envío de un misionero. Kang Wansuk (Columba) respaldó esta misión aportando los recursos económicos necesarios.


El P. Zhou Wenmo es nombrado misionero para Joseon

En aquel tiempo, la diócesis de Pekín contaba con pocos misioneros, y enviar a Joseon, donde la Iglesia era perseguida, a un misionero occidental cuya apariencia llamaría la atención suponía un gran riesgo. Por ello, el obispo Gouvea de la diócesis de Pekín nombró misionero para Joseon al sacerdote chino Zhou Wenmo (Jacobo), de profunda fe y de aspecto similar al de los habitantes de Joseon.


El cruce nocturno del río Amnok

El P. Zhou partió de Pekín en febrero de 1794. Sin embargo, cuando llegó a Bianmen (paso fronterizo), el hielo del río Amnok ya se había derretido y la vigilancia fronteriza se había intensificado a causa de la persecución de Sinhae. Permaneció en la región de Liaodong, en Manchuria, ejerciendo el ministerio pastoral mientras esperaba una oportunidad.

En diciembre de ese mismo año, Yun Yu-il, Choe In-gil y Ji Hwang llegaron a Uiju. Ji Hwang cruzó solo la frontera por Bianmen para encontrarse con el P. Zhou. En la noche del 24 de diciembre de 1794, ambos atravesaron el río Amnok congelado y entraron en Joseon por Uiju. El P. Zhou llegó a Hanseong alrededor del 4 de enero de 1795. Tras más de diez años sin sacerdote, la Iglesia de Joseon recibió por fin a su primer sacerdote.


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Al final de una larga espera

La noche del 24 de diciembre de 1794, el padre Zhou Wenmo, guiado por Ji Hwang, cruzó el río Amnok congelado y entró en Joseon vestido a la manera coreana. En Uiju lo esperaban Yun Yu-il y Choe In-gil. Por fin, la Iglesia de Joseon recibió al sacerdote que había esperado durante tanto tiempo.